Abril 28, 2017 Donna Alcala

¿Qué tipo de inversor necesitas para tu empresa tecnológica?

Business man pressing high tech type of modern graph on a virtual background

Llevo mucho tiempo hablando con inversores y cada vez me sorprende más la variedad que existe. Cada uno ve el mundo de la inversión desde su particular punto de vista.

Lo simpático es que muchos emprendedores consideran que sólo hay dos tipos de inversores. Uno, aquellos que sólo ponen dinero en la empresa y esperan a que se cumplan sus proyecciones para desinvertir y, dos, aquellos que además de poner su dinero asumen un rol bastante paternal y se convierten también en mentores de los emprendedores.

No os voy a engañar, estos dos perfiles existen, pero son sólo dos casos del variado abanico de inversores con los que te puedes encontrar en el patio.

Clasificarlos es muy difícil, pues muchas veces un mismo inversor adquiere un perfil diferente para cada una de las inversiones que hace. Además, no debemos olvidar que el inversor no deja de ser un ser humano y como seres sociales que somos tenemos ciertas preferencias y animadversiones sobre otras personas, y éstos dependen en igual medida de factores racionales e irracionales. Pero dejemos a un lado la sociología, pues lo que nos interesa es poder identificar determinados patrones que nos permitan definir qué tipo o tipos de inversores estamos buscando para nuestra próxima ronda de financiación.

Sorprendentemente, cuando le pregunto a los emprendedores que buscan financiación sobre el tipo de inversor que buscan, la mayoría se limitan simplemente a describir el inversor que pone su dinero al servicio de la empresa y sólo aparece para cobrar sus dividendos. Y un pequeño porcentaje me plantea el segundo caso. Y hasta ahí llegamos…cuando la realidad es bastante distinta.

A continuación, os presentaré un abanico de los diferentes estilos que adoptan los inversores y lo describo así porque he visto como algunos inversores adoptan un comportamiento con una empresa y otro, completamente distinto y, a veces, hasta opuesto con otra.

  • El primer inversor es aquel que sólo aporta dinero, desaparece y sólo sabes de él cuando cobra sus dividendos y le vuelves a ver el día que vende. A este inversor le podríamos llamar el Cliente Bancario, porque viene y hace su depósito y sólo vuelve para recoger el capital más los intereses el día del vencimiento. Si al vencimiento los resultados no son los esperados ni se preocupará por aparecer.
  • En el segundo lugar tenemos al Mentor. Se trata de aquel inversor que se enamora del proyecto y se convierte en un guía para el equipo, aportando uno de los recursos más importantes que pueda necesitar una organización, conocimiento. Sabes que puedes contar con él, porque estará contigo en las buenas y en las malas.
  • Pero cuidado, este inversor del que hablaremos ahora es completamente opuesto al anterior. Lo más grave es que, en un principio, te podrá parecer un Mentor. Se trata del Sabelotodo, opina de todo, lo sabe todo pero NO aporta nada! Se convierte en RUIDO y sólo te terminará molestando.
  • El cuarto tipo de inversor es aquel que invierte y se mantiene callado hasta que hay algo que no le gusta y a partir de ese momento se convierte en tu peor pesadilla porque se convertirá en la voz discordante, que lo critica todo y nada le parece bien. Este tipo de inversor asume esta posición porque sus objetivos e intereses no son los mismos que los de la empresa. De ahí la importancia en explicar muy bien la filosofía de la empresa y cumplirla. Además, de asegurarte que tu inversor la entiende y la comparte, porque de lo contrario se convertirá en tu peor pesadilla. Es el Dr. Jekyll y Mr. Hyde.
  • Tenemos un quinto tipo, a quien llamaremos el Rey Midas, porque no sólo aporta su dinero sino que se trata de un personaje dentro del medio y si logras hacer visible su inversión automáticamente atraerás más inversores. Imagina lo siguiente, Bill Gates o Amancio Ortega decide invertir en tu proyecto y lo puedes hacer público, tendrás que poner seguridad en la puerta para alejar a tanto inversor. La percepción es clara, si ese personaje ha decidido invertir allí es porque esa empresa tiene algo muy especial y no quiero quedarme fuera de esa magnífica opotunidad.
  • El sexto y último tipo de inversor es el Relacionista. Este inversor, generalmente ha trabajado en el mismo sector en que se desempeña la empresa. Se trata de un inversor bastante particular, porque cuenta con un network muy amplio y podrá ayudarte con diferentes aspectos relacionados con tu proyecto, como proveedores, clientes u otros posibles inversores.

Ahora que conoces el abanico de inversores, espero que cuando nos reunamos para asesorarte de cara a tu próxima ronda nos puedas identificar claramente el abanico de inversores que estás buscando, porque la clave del éxito estará en la mezcla perfecta de inversores. Y para esa mezcla perfecta el único que conoce la receta eres tú.

Jaime Oliver
Consultor financiero y socio de Emindset Law

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