digitalización de Andorra

Hace años que se habla de la necesidad de digitalizar la Administración Pública y las empresas andorranas. En conferencias, seminarios y eventos de todo tipo, consultores, empresarios y algunos políticos, entre otros, han remarcado la urgencia de incorporar herramientas tecnológicas que permitan interconectar los procesos del sector público y privado, con el fin de mejorar la experiencia del ciudadano , agilizar trámites y evitar desplazamientos. Pero la verdad es tozuda y, aunque se han hecho algunos avances, los hechos no han acompañado las palabras. Durante años los pasos realizados han sido tímidos, insuficientes, y seguimos estando lejos de la evolución digital alcanzada por países del entorno.

Pero el Covid ha roto la burbuja y ha afectado gravemente la economía andorrana, ha puesto de manifiesto una gran verdad: que Andorra debe diversificar su economía, la que debe ser moderna y pionera, diversa y global. Que no puede depender tanto de los sectores tradicionales, que a su vez deben adaptarse a los nuevos tiempos. Y sobre todo, que debe potenciar un proceso de digitalización que le permita ser competitiva a nivel internacional.

Ejemplos donde reflejarse

Y es que en los grandes retos surgen las grandes oportunidades. Y este principio es aplicable también a los países que, como una flor de loto, florecen de las crisis expandiéndose, creciendo y evolucionando. Un día Israel se dedicaba a la venta de naranjas, y años más tarde era líder mundial en tecnología, convirtiéndose en el referente en creación y desarrollo de empresas digitales. Un día Estonia salía de la URSS sin dinero ni capacidad productiva, y años después era líder en la digitalización de la Administración, pudiendo allí crear una empresa y ser residente desde tu ordenador y en pocos días (incluso horas). Y Andorra también tiene la potencialidad de cambiar la situación actual y posicionarse con fuerza en la digitalización de la Administración Pública y sus empresas, si lo desea.

Y queda patente que sí lo queremos. Nuestro país ya ha dado el pistoletazo de salida. Con la experiencia y conocimientos de empresas tecnológicas pioneras como Ibermática, el asesoramiento de países que ya han recorrido este camino, como Estonia, un marco legal en desarrollo y adaptado a la nueva realidad, con voluntad política y del tejido empresarial y, sobre todo, humildad y ambición. Andorra tiene la oportunidad -y la urgente necesidad- de digitalizar su sector público y el privado, con innumerables aplicaciones prácticas que mejorarán la vida de los ciudadanos.

La digitalización del sector público y privado debe ir de la mano

A corto plazo, los nacionales y extranjeros deben poder crear una empresa ágil y en pocos días, de forma online y con escasos clicks, eliminando la burocracia y la presencialidad de los procesos actuales. Que el pesado proceso de constituir una empresa y convertirse en residente en Andorra, que actualmente suele tardar más de tres meses, se pueda hacer en días e incluso horas, desde un ordenador y sin necesidad de desplazarse.

Las diversas entidades que conforman el sector público andorrano deben poder estar coordinadas digitalmente, de forma que los datos sean compartidas y no haya duplicidad de procesos. Que los trámites y gestiones que actualmente se hacen ante los diversos departamentos del Gobierno (Administración Tributaria, Inmigración, etcétera), Común, CASS, entre otros, se hagan de forma única en un solo formulario y cumplimentado electrónicamente.

Las empresas andorranas deben incorporar herramientas tecnológicas que permitan estar a la vanguardia de las nuevas tecnologías y competir en un contexto global. Que el nefasto resultado de 3,1 sobre 10 por ciento de madurez digital de las empresas que reflejaba el informe elaborado por la consultora Iniced, MoraBanc y la Cámara de Comercio, hecho público hace unas semanas, se convierta en unos buenos resultado. No tanto por conveniencia de país, sino por la pura necesidad de sobrevivir y la ambición de prosperar.

Resultados inmejorables

La buena noticia es que no tenemos que inventar nada, sino replicar, adaptando a nuestra realidad, modelos de éxito internacionales como, por ejemplo, el de Estonia. Este pequeño país báltico apostó hace años por la digitalización de su país y la formación de sus ciudadanos en el ámbito digital, y actualmente es el referente mundial. Más del 98% de los trámites y declaraciones en cualquier ámbito (Administración Pública, universidad, transportes, etcétera) se presentan de forma online, completándose cualquier trámite en menos de 3 minutos. A través de la plataforma X-Road, toda la Administración de Estonia está centralizada y totalmente coordinada, dotando de agilidad y eficiencia a todos los procesos. Miles y millones de datos son intercambiadas cada día entre los diferentes agentes del sector público y privado, eliminando la duplicidad y los trámites innecesarios.

Y la digitalización y modernización de su sector público y privado ha llevado, no solo una mejora de sus procesos, sino inevitablemente un gran crecimiento económico. Estonia ha multiplicado por tres su PIB per cápita en 20 años, superando a Grecia. Mientras que en 1995 su renta media per cápita era de aproximadamente el 28% de la media de la UE-15, en 2015 ya era del 66,5%. Abriéndose a la innovación, en movimiento simbiótico su economía se ha multiplicado exponencialmente.

Las dudas y cuestiones que nos pueden surgir, especialmente de carácter tecnológico y jurídico, ya han sido contestados por países de nuestro entorno, como por ejemplo Estonia. Ellos ya han recorrido el camino y han dejado las huellas a seguir. Estoy seguro de que Andorra tendrá la humildad y la ambición de seguirlas y apostar, con voluntad y urgencia, para la digitalización del país, tanto del sector público como del privado, por nuestro bien y por el de los que vendrán. No tenemos más opción.

Oriol Giró Canturri

Socio director de Emindset Law

oriolgiro@emindsetlaw.com

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